El error habitual

Rechazar sin decir nada. La persona que ofrece está interesada de verdad; un rechazo mudo la envía al anuncio de otro. Una contraoferta, aunque sea firme, mantiene la conversación abierta.

Leer la oferta

Una oferta un 10 o 15 % por debajo es una negociación normal: acéptala si el precio te sirve, porque la venta inmediata vale más que dos euros.

Una oferta a la mitad es una prueba. No te ofende nadie: prueban por si acaso. Contraoferta cerca de tu precio y muchos aceptan.

La contraoferta que funciona

Cede poco y explica por qué: estado, marca, precio de mercado. Una cifra justificada se acepta mucho más que una cifra seca.

Truco eficaz: en lugar de bajar, añade. «Te lo dejo en tu precio si te llevas también este otro» convierte una rebaja en una venta mayor, y funciona sorprendentemente bien.

Cuándo rechazar de verdad

Cuando el precio propuesto queda por debajo de lo que te cuesta la operación, o cuando la persona insiste tras dos rondas. Hazlo con una frase cortés y cierra: seguir negociando por debajo de tu límite solo cuesta tiempo.

Y rechaza siempre, sin dudar, cualquier oferta condicionada a pagar fuera de la plataforma.

El factor tiempo

Responder en la hora cambia el resultado. Quien negocia está mirando artículos ahora mismo; mañana ya ha comprado en otro sitio. Si manejas muchos anuncios, automatizar las respuestas básicas evita perder ventas por simple retraso.

Y si nadie ofrece

El problema no es el precio, es que no te ven. Por qué un anuncio deja de recibir visitas.