Tu precio no lo decide lo que pagaste, ni lo que crees que vale. Lo decide el rango en el que se han vendido artículos comparables. Todo lo demás es intuición.
Mira lo vendido, no lo publicado
Busca tu artículo y filtra por artículos vendidos. Los anuncios publicados te enseñan lo que la gente pide; los vendidos, lo que alguien ha aceptado pagar. La diferencia entre ambos suele ser considerable, y quien fija precios mirando los anuncios activos se queda con el stock.
Toma diez referencias comparables en marca, estado y talla. El rango que salga es tu terreno de juego.
Los umbrales de filtro
Mucha gente busca con un tope: hasta 10 €, hasta 20 €, hasta 50 €. Un artículo a 21 € desaparece para quien filtra por veinte. Bajar dos euros puede multiplicar tu audiencia, mientras que bajar de 24 a 22 no cambia nada.
Antes de rebajar, comprueba si estás justo por encima de un umbral redondo. Es la rebaja más rentable que existe.
Deja margen para negociar
En Vinted se negocia. Si tu precio no tiene holgura, cada oferta te obliga a elegir entre perder la venta o vender por debajo de lo que querías. Añadir un margen razonable — no un precio inflado, que se detecta — te deja aceptar una oferta y salir con la cifra que tenías en mente.
Ese margen también alimenta una herramienta útil: las ofertas a quienes marcan tu artículo como favorito. Un descuento pequeño enviado a alguien que ya mostró interés convierte mejor que cualquier rebaja general.
Bajar el precio no reactiva un anuncio
Cambiar el precio avisa a los favoritos, y eso genera algo de tráfico. Pero no devuelve el anuncio a los primeros resultados. Si nadie lo ve, rebajarlo solo significa vender más barato a las mismas cero personas.
El orden correcto es al revés: primero recuperar visibilidad republicando, y solo después ajustar el precio si sigue sin moverse.
No olvides los gastos
El comprador ve el precio más el envío más la protección. Un artículo barato con envío caro puede resultar menos atractivo que uno algo más caro pero mejor empaquetado. Piensa siempre en el total que aparece en pantalla, no en tu cifra.
Revisa tus artículos parados: ¿cuántos están un euro o dos por encima de un umbral redondo? Suele ser la corrección más rápida de todo tu catálogo.