Pocas visitas es un problema de visibilidad, y se arregla republicando. Muchas visitas sin venta es un problema de conversión: el anuncio se ve, pero no convence.
1. El total, no el precio
El comprador no ve tu precio: ve el total con protección y envío. Un artículo aparentemente barato puede resultar caro una vez sumado todo. Compáralo con lo que se ha vendido de verdad, no con lo que está publicado.
2. Las fotos no convencen
La miniatura consigue el clic; las siguientes fotos consiguen la venta. Si solo tienes dos imágenes, falta información. Luz natural, fondo limpio, prenda entera, etiqueta, y una foto honesta de cualquier defecto.
3. Falta información concreta
Medidas reales, material, estado descrito con precisión. La ausencia de medidas es la primera causa de abandono en ropa: sin ellas el comprador teme la talla y se va.
4. Un defecto visible sin explicar
Si en la foto se ve una marca y el texto no la menciona, el comprador imagina lo peor. Nombrar el defecto convierte una duda en una decisión — y en ventas honestas.
5. El perfil frena
Sin valoraciones, sin foto, con respuestas lentas: la gente duda antes de pagar a un desconocido. Las primeras ventas cuestan; conviene empezar con artículos baratos que generen valoraciones rápido.
6. Están interesados pero esperan
Si acumulas favoritos sin compras, esas personas dudan del precio. Es la situación ideal para una oferta dirigida: descuento pequeño, mensaje directo, conversión alta.
Comprueba el total, añade medidas, escribe a quien te ha marcado como favorito. En ese orden. Y propón lotes a quien ha guardado varios.